Deirdre comparte la experiencia con nosotras. "Ha sido una experiencia tremendamente desafiante y profunda. Me ha llevado al mundo de la reforma sugerida por el Vaticano II, los documentos de los años 80 tanto de la Rama Irlandesa como de la Norteamericana del Instituto. Me fijé en lo que había en el fondo de los documentos y cómo podrían ser interpretados hoy.
También he tenido que meterme en lo que era el S. XVII de Ignacio de Loyola, de Mary Ward y el primer grupo de IBVM. Tuve en cuenta la profundidad de lo que tanto Ignacio como Mary Ward nos ofrecen. El secreto de escribir este documento ha constituido en combinar todo con respeto, oración, discerniendo lo que hoy se necesita con otras personas del Instituto.
Para mí ha supuesto un momento de renovación personal al mismo tiempo. Me fui entusiasmando al leer la teología actual sobre la misión, la teología en general, temas de Vida Religiosa, la toma de conciencia más social de lo que significa los votos hoy, los documentos más recientes de la iglesia, por ejemplo, Vita Consecrata sobre la Vida Religiosa, todo el área de respeto por la integridad de la creación, nuestra interdependencia con todo lo creado. Me fui cambiando de una conciencia personal a un compromiso más social con Dios.
Lo fundamental de lo que estaba escribiendo consistía en fijarme en el concepto ignaciano de misión y cómo puede estar hoy día el Instituto de Mary Ward centrado en la misión. Mary Ward, la mujer, sus compañeras, las mujeres a lo largo de los siglos y cómo ellas intentaron vivir este ideal.
He configurado este documento alrededor de las siguientes preguntas: ¿Quiénes somos? ¿Qué es lo que hay en el fondo de nuestra llamada? En qué se apoya nuestra misión Que sostiene nuestra misión ¿Quienes querrán unirse a nosotras, cómo se preparan, y qué podemos esperar de ellas? ¿Qué estructuras se necesitan para apoyar la misión? ¿Cómo vamos a hacer esto posible? ¿Qué es lo que mantendrá la llama encendida?
He tratado de pensar en una persona que se interroga sobre nuestra vida y qué preguntas haría dicha persona: ¿De qué vais? ¿Qué queréis ser? ¿Por qué seguís estando donde estáis? Me gustaría oír decir a la gente seglar podemos ver vuestras constituciones.
La Constitución está escrita en el contexto de nuestra espiritualidad y nuestra teología. Te permite entrar en el por qué las mujeres hacen lo que hacen y por qué viven lo que viven. Estamos escribiendo constituciones para gente de muchos continentes y culturas. El sentido de la ley consiste en que las organizaciones bien gobernadas necesitan legislación. Sin embargo nosotras creemos que es "la ley interior de la caridad" y el amor escritos en el corazón como dice San Ignacio, es lo que da sentido a nuestra vida".