Arricia es un pueblo pequeño situado en las colinas a 50 kms. al sur de Roma. La casa donde se está celebrando la Congregación General está situada en una zona de bosque fuera del pueblo.
Tres hermanas del IBVM han sido entrevistadas acerca de la Congregación General: Christine Burke de Australia, Pat Hanvey de la Provincia de Sud África que trabaja en Zambia y Cecilia O´Dwyer de España.
Pregunta: A menudo las religiosas usáis un lenguaje que nos resulta extraña. ¿Qué queréis decir cuando decís congregación General.
Responde Christine: Bueno, nuestro sentido de unión y de internacionalidad no resulta así como así. Tenemos que trabajarlo. Cada ocho años un grupo que representa a cada Provincia o sección del Instituto se reúne para reflexionar juntas acerca de temas importantes para el trabajo y la vida de los miembros de Instituto y para marcarnos objetivos y elegir un Gobierno General nuevo.
Pregunta: Pero hace tres años desde que os reunisteis la última vez porque nos habéis hablado de las tres llamadas de la última reunión. ¿Por qué os habéis reunido esta vez?
Responde Cecilia: El año 2003 pasó algo muy extraordinaria para nosotras. La Rama Norteamericana y la Rama Irlandesa del IBVM se unieron. Habíamos estado separadas desde mediados del siglo XIX. Una de las condiciones de esta reunificación era que trabajáramos juntas sobre nuestras Constituciones y que estableciéramos un suelo común desde el cual pudiéramos caminar juntas. Esta es la razón por la cual estamos teniendo esta reunión. Al principio del S.XX, el Instituto de Mary Ward estaba dividido en diferentes Ramas. Desde 2003 tenemos dos Ramas: la Congregación de Jesús y El Instituto de la Bienaventurada Virgen María (Loreto, Irlandesas).
Pregunta: ¿Qué son exactamente Constituciones y porqué las tenéis?
Responde Christine: Cualquier grupo oficial en la Iglesia siguiendo la sabia legislación de la Iglesia tiene que tener algunas leyes básicas que aseguran el buen gobierno, que la gente conozca sus derechos y sus responsabilidades dentro de un marco común basado en la espiritualidad específica de cada Instituto en particular. Nuestra espiritualidad es ignaciana, basada en la intuición de Ignacio de Loyola acerca de cómo llevar nuestras vidas a Dios. Las Constituciones que él escribió pusieron palabras y estructuras para expresar el profundo sentido de buscar y hallar a Dios en todas las cosas". Si nace un grupo para servir a los demás se necesita tener una estructura que sostenga todo esto. Tenemos sus Constituciones junto con otro documento. Este último incorpora intuiciones de teología y escritura actual, así como los requisitos canónicos necesarios y pone las intuiciones de la experiencia de Mary Ward y de la experiencia de grupos de mujeres hoy en dialogo con la espiritualidad ignaciana. El objetivo de esta reunión es terminar estos documentos para que puedan ser presentadas a la autoridad eclesial para su aprobación.
Pregunta: Pat, ¿Cómo te sientes en esta al venir a esta reunión?
Responde Pat: vengo a esta reunión con mucha esperanza y expectativas. Algo nuevo había nacido a partir del proceso de reunificación de las dos Ramas y en esta reunión estamos finalizando el documento que reflejará los actuales deseos de todo el Instituto y guiará nuestra presencia y acción en el futuro, como un solo cuerpo que vive el carisma de Mary Ward en el mundo de hoy.