Los escenarios de escasez de agua durante los últimos años han ido en aumento a nivel mundial. Una persona de cada cinco ya no tiene acceso al agua potable. Casi una de cada tres no dispone de medios de saneamiento adecuados.
No nos damos cuenta; pero construimos los pueblos cerca del agua, trabajamos con el agua, nos bañamos en el agua, nosotros mismos somos 80% de agua, pero sigue siendo escasa para millones de personas. Muchos niños mueren a diario por enfermedades transmitidas por el agua y la sequía azota a algunos de los países más pobres del planeta.
Se han producido avances, pero queda mucho por hacer. El problema del agua está dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: "Los pobres de las zonas rurales son los más afectados por esta situación porque, por lo general, para subsistir dependen de los recursos naturales que tienen a su alrededor. Si bien el éxodo a las zonas urbanas ha reducido la presión sobre las zonas rurales, también ha provocado un aumento del número de personas que viven hacinadas y en tugurios inseguros en las ciudades. Tanto en las zonas urbanas como en las rurales, miles de millones de personas carecen de agua potable y de instalaciones básicas de saneamiento."
Es importante el porqué de la escasez de agua, pero no debemos fijarnos sólo en la disponibilidad de agua potable sino en cómo podemos conservar y gestionarla en un futuro.