El juez de la Audiencia Nacional, Fernando Adreu ha dictado el pasado miércoles 6 de febrero una orden de arresto internacional contra 40 altos responsables de la cúpula político-militar del actual presidente de Ruanda: Paul Kagame por su responsabilidad en crímenes de genocidio cometidos en Ruanda y la República Democrática del Congo entre 1990 y 2002.
El auto dictado por el juez es un paso importantísimo para acabar con la impunidad en la zona de los Grandes Lagos que ha sufrido más de cinco millones de muertos en los últimos años.
Entre las víctimas del genocidio se encuentran nueve españoles. Sus muertes se produjeron en campos de refugiados, donde trabajaban y denunciaban las injusticias que sufrían los desplazados de guerra. Primero, asesinaron al sacerdote Joaquim Vallmajó (padre blanco). Luego, a cuatro religiosos maristas y a tres cooperantes de Médicos del Mundo: un médico, una enfermera y un fotógrafo. El último, el sacerdote vasco, Isidro Uzkudun.