La crisis que comenzara hace poco más de un mes en Myanmar (antigua Birmania), sigue viva aunque haya pasado a un segundo plano en la actualidad internacional. Ayer, más de 100 monjes budistas marcharon esta mañana en la localidad de Pakokku, Myanmar, en la primera manifestación desde la represión del mes pasado contra las protestas antigubernamentales.
Los monjes recorrieron las calles de la ciudad cantando y orando, y muchos residentes se inclinaban a su paso, de acuerdo con la publicación independiente The Irrawady, que reporta sobre acontecimientos en Myanmar desde Chiang Mai, Tailandia. La manifestación terminó pacíficamente al cabo de una hora, dijeron residentes. Las autoridades militares investigan qué monasterios estuvieron involucrados en la marcha.
Mientras tanto, Amnistía Internacional ha denunicado la precaria situaicón que viven los presos, muchos de ellos políticos, en Myanmar. Par Par Lay, Zargana, Paik Ko y Amyotheryei U Win Naing han quedado en libertad recientemente. Sin embargo, Myint Myint San, Tin Aung Aung, Tin Ko y posiblemente miles de personas más siguen detenidos en la actual oleada represiva, y corren grave riesgo de sufrir torturas y malos tratos.
El ex preso de conciencia y conocido humorista Par Par Lay quedó en libertad de la cárcel de Ohbo, en la ciudad de Mandalay, el 30 de octubre. En declaraciones a los medios de comunicación tras su liberación, el humorista, de 60 años, contó que el día de su detención le habían vendado los ojos y se lo habían llevado de su casa a una comisaría de Mandalay. Par Par Lay dijo que las autoridades sospechaban que estaba relacionado con los organizadores de las protestas encabezadas por los monjes, pero afirmó que se había limitado simplemente a observar las marchas en su ciudad.
Otro humorista, Zargana, salió en libertad el 17 de octubre de la cárcel de Insein de Yangón, la principal ciudad de Myanmar. Volvieron a detenerlo el 29 de octubre, pero quedó en libertad al día siguiente. Al parecer se lo llevaron para interrogarlo después de que hubo concedido varias entrevistas a los medios de comunicación internacionales para hablar de las malas condiciones penitenciarias existentes en la cárcel de Insein. En estas entrevistas, Zargana, también ex preso de conciencia, afirmó que lo habían mantenido en régimen de incomunicación en una celda custodiada por unos 30 perros, en condiciones insalubres, durante aproximadamente una semana. También afirmó haber contraído una infección de pulmón. Según los informes, Zargana ha estado estrechamente vigilado desde que salió en libertad.
El político independiente Amyotheryei U Win Naing quedó en libertad el 30 de octubre. Según publicaron los medios de comunicación el 18 de octubre, padeció hipertensión mientras estuvo detenido. Según los informes, Amyotheryei U Win Naing y Zargana habían ofrecido alimentos a los monjes antes de que éstos salieran a manifestarse. Amyotheryei U Win Naing fue detenido el 25 de septiembre. U Paik Ko, dirigente del partido de oposición Liga Nacional para la Democracia (LND) en Pakokku, división de Magway, la ciudad donde comenzaron las manifestaciones de los monjes, quedó en libertad el 24 de octubre.
A lo largo de la última semana, más de 100 manifestantes han sido puestos en libertad, entre ellos unos 55 miembros de la LND. La mayoría de estas personas estaban en la cárcel de Insein, en Yangón, y otras en Mandalay. Personas que han estado detenidas en Insein refieren un sombrío panorama de palizas, alimentación deficiente, falta de atención a la salud y numerosas enfermedades. En muchos casos los detenidos eran mantenidos con grilletes y en régimen de aislamiento. Así se refleja en los testimonios manifestados a Amnistía Internacional durante la actual oleada represiva.
Hasta ahora, los medios de comunicación estatales de Myanmar han afirmado que casi 3.000 personas han sido detenidas y más de 2.500 han quedado en libertad, pero probablemente el verdadero número de detenidos es mucho mayor. En el momento en que se escriben estas líneas, continúan los informes de detenciones. En sus declaraciones, las autoridades myanmaras tampoco han facilitado detalles sobre las personas detenidas, los lugares y condiciones de detención y el motivo de ésta.